polizonte en la nave de los locos

para muchos una palabra es un enser, para mi en cambio es una razón

Name: ángel lópez santizo
Location: Guatemala

Friday, November 13, 2009

los escritores respecto a los que escribe un gran poeta

No es la primera vez que en mis manos se deshace una edición del libro Escritos Sobre Literatura, que recopila una gran parte de la crítica literaria escrita por el más implacable de los poetas franceses, Charles Baudelaire, y a partir del cual podemos obtener más o menos un mapeo de lo que el mundillo literario era por aquel entonces; como es de suponer ahí se hace un inventario de las envidias, de las falsas glorias, de los grandes autores por decisión propia o de sus amigos y que hoy día no son pero ni al menos un triste recuerdo, las concesiones dadas a los amigos, en fin nada nuevo; pero lo más importante es la forma cómo Baudelaire disecciona las obras de sus contemporáneos y cómo nos muestra con su clásica maestría las grandezas y las miserias de la literatura de su tiempo.
Esta edición del año ‘84 corre a cargo de Carlos Pujol, quien, abalado por Editorial Bruguera, aparte de seleccionar y prologar los textos los traduce al castellano; a pesar de que generalmente no soy un entusiasta de los prólogos, este es uno que no me canso de leer y re leer, pues de una forma sumamente clara nos adentra en la obra y la vida de Charles Baudelaire, o sea lo que en realidad es un prologo, cosa que para la mayoría de prologuistas al parecer es un misterio del que aún no se han enterado; además queda lamentar la mala calidad de encuadernación de la obra, lo que en realidad pasa a ser una nimiedad comparada con su contenido intelectual. Hay entre todos los escritores comentados tres a los que más espacio dedica el compilador y respecto a quienes incluye dos textos, siendo el primero de estos nada menos que el gran Théophile Gautier, de quien inicialmente aparece una biografía en la cual podemos ahondar en lo que fue este hombre que más que trabajar con las letras, las vivió en su máxima expresión, a la vez que Baudelaire no intenta al menos disimular su devoción por el mismo, tal y como lo hace en la dedicatoria de Las Flores Del Mal, pero sin que ello afecte sus juicios sobre su obra, es más, él mismo aclara acerca de la dificultad que hay a la hora de escribir sobre alguien por quien se siente admiración sin incurrir en la ya tipica lambisconería que generalmente se suelen lanzar de un poetastro a otro; al terminar de leer ambos artículos nada más aconsejable que re leer La Muerta Enamorada de Gautier. El segundo turno es para Víctor Hugo, ese monumento ennegrecido e incorrosible que se yergue inmutable sobre la literatura europea del siglo XIX, de quien se incluye una reseña sobre su vida y otra sobre su novela cumbre Los Miserables, y sobre quien Baudelaire hace una reflexión respecto a lo que es, o debiera ser, un gran poeta y un gran autor, si bien a lo largo de estos textos vemos y comprendemos que no concuerda con toda la obra del autor, es un hecho que hace un justo análisis y valoración respecto de sus obras, en su opinión, mejor logradas. Más que ninguno de los escritores comentados en el libro, es sin duda de la señora Clemm, madre de Virginia Clemm, esposa de Mr. Edgar Allan Poe, de quien Baudelaire hace el retrato más profundo y más sentido, un acto de justicia para esa madre adoptiva que en el país en el que todo es mega, incluida la ignorancia, tan bien cuidó de esa voz incomprendida pero a la vez más alta, que fue el gran Poe, disecciona en estos textos, más que al maestro del relato de terror, a la sociedad que le concibió y que en cierta forma, al verse imposibilitada de domesticarle, le asesinó; es de recordar que Baudelaire fue quien introdujo a Poe en Francia, por ende en Europa, y el primero de estos textos ha sido incluido en no pocas ocasiones como prologo a sus, tan acertadamente llamadas, Narraciones Extraordinarias; luego nada más juicioso que re leer Relato Hallado En Una botella, es este libro una compuerta a la literatura que es perpetua, porque fue hecha para ser leída y no simplemente para ser publicitada.

Friday, November 06, 2009

extraño en una tierra extraña

Corría marzo del año ’95 cuando Byron Masdeu decidió abrir su primer estudio de tatuajes en el callejón del Fino en el centro histórico, era un local pequeño, en el que tarde a tarde se reunían metaleros, hippies, alternativos y uno que otro punk; así como gente que no era ni lo uno ni lo otro, pero que estaban interesados en perpetuar alguna imagen sobre su piel, entablando siempre tertulias que giraban en torno a la música, la literatura y la filosofía; hablando como solía ser costumbre de todo un poco, en cierta oportunidad el asistente de aquel, que estudiaba filosofía, me recomendó un libro llamado El Anticristo de un tal Friedrich Nietzsche. Por esos mismos años Giovanni Pinzón, vocalista de Bohemia Suburbana, tenía en la zona 10 el café Oro, epicentro de la movida alternativa, pero en el que muchos metaleros que estudiaban en el Ciudad Vieja se reunían por la tarde-noche, fue así como curiosamente ahí se gestó uno de los primeros zines metaleros, Putrefaxión Zocial; fue en una de esas noches que coincidí con alguien que siempre andaba leyendo y vi que lo que cargaba era el mencionado libro, inmediatamente le pregunté que de dónde lo había traído, a lo que me respondió que no, que lo había comprado en la librería El Tecolote de la zona 1, misma que paradójicamente quedaba a media cuadra del colegio en el que yo estudiaba. Realmente al abrir aquella edición de Editores Mexicanos Unidos no sabía qué esperar, esperaba algo muy fuerte, sí, pero en realidad no sabía qué, desde la primera línea fue un choque total, no era nada que yo hubiera imaginado, es cierto, pero era algo que desde siempre había buscado, a medida que continué página tras página, aquello era como encontrarme a mí mismo, como por primera vez poner orden a muchas ideas que habían estado desde siempre desordenadas en mi cabeza, como él mismo diría, refiriéndose a Richard Wagner, fue la primera vez que respiré con libertad en toda mi vida, pero a la vez fue un shock, había intuido desde siempre que debía existir una forma distinta de ver al mundo, pero nunca supuse que alguien la supiera plantear de una manera tan clara y a la vez tan cruda.
Muy pronto terminé convertido en fan de Nietzsche, a este libro le siguió la lectura de cuanta obra me fue apareciendo, ya en la edición de Edimat, y cada vez que en Burger King me tocaba, como suele ser costumbre por acá, esperar a alguien que siempre llegaba tarde a alguna cita, lo hacía leyendo aquellos libros que me obsesionaban; hasta el día de hoy cada vez que mi vida se ha tornado compleja, vuelvo mi mirada a ellos y ahí está la calma en medio de la tempestad. Indudablemente pocos filósofos se han atrevido a ir tan lejos como Friedrich Wilhelm Nietzsche (1,844 – 1,900) lo hizo, primero atreviéndose a cuestionar a quienes habían sido impuestos como incuestionables, lo que sin lugar a dudas no le hace tan profundo, pero si lo hace indudablemente el hecho de que por primera vez alguien halla logrado pensar al margen del pensamiento platónico, una labor que aún hoy suena titánica y monstruosa, dado que, aún sin querer, todos hemos sido concebidos, creados y domesticados mediante el molde platónico, hoy, como en mi caso, resulta indudablemente cómodo leerlo y comprender el grado de inherencia que dicho pensamiento tiene en nuestras vidas, pero el pensarlo por primera vez, el concretar esa idea en sí, es algo que difícilmente puede calcularse.
Desde mi óptica personal hay algo más que hace simbólica la lucha filosófica de Nietzsche y es el hecho de la enfermedad, una enfermedad que lo aniquiló lentamente y que le postró de 1,888 a 1,900, ya que fueron siglos de atraso en todos los sentidos de la ciencia, debidos única y exclusivamente a la avaricia de los administradores del mundo, quienes mediante tretas teologales mantuvieron a la humanidad sumida en las sombras y la ignorancia, tal como lo hacen los medios masivos hoy en día, pero fue a partir de la obra de este filosofo que el mundo se atrevió a ir más allá, a darse cuenta, por fin, que el cuerpo humano era un campo de acción para la ciencia y no un recipiente divino inviolable, lo que redundó en la solución para muchísimas enfermedades, como la que a él le había matado, y que en tiempos irracionales eran tratadas únicamente mediante la oración; creo que esa fue la lucha personal de Friedrich Nietzsche, y que, como todo hombre que nace póstumo, sin duda la ganó póstumamente; en los últimos días he estado re leyendo El Anticristo, Más Allá Del Bien Y Del Mal y Ecce Homo, y sí, nuevamente me sentí feliz de estar en casa…

Thursday, October 29, 2009

por qué no leo lo que los demás creen que debo leer

Hay muchos libros que sin duda nunca leeré en mi vida; pero hay otros que aunque a mi pesar sí he leído, nunca releeré, de hecho tres de ellos, novelas para ser exacto, fueron de esos textos que se leen no por placer sino por compromiso, y cuando el compromiso tiene que ver con algún curso, pues ni modo, El Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias, Rayuela de Julio Cortazar y Cien Años De Soledad de García Márquez, libros que a medio camino obligatoriamente me hicieron preguntarme qué hacía ahí y que nunca dejaron de parecerme terriblemente aburridos.
Éstas podrían llamarse las obras cumbre de esa religión laica que pareciera ser la literatura latinoamericana del siglo XX, con un amplio margen de feligreses, que por estas tierras, entre la escasa minoría que lee, suelen ser mayoría, pero que actualmente con dificultad los hallamos menores de 40 años, y que, aparte de lectores, se constituyen en defensores acérrimos de sus obras, situación que cuando los mismos tienen complejo de escritor alcanza niveles de fundamentalismo. Cuando uno, en un acto de honestidad, dice que no le gustan dichos libros o el resto de las obras de estos y otros autores que conforman el panteón, optan por censurarlo y excomulgarlo del plano intelectual latinoamericano; los más mesurados empiezan, con cierto dejo de compasión, como quien habla con un analfabeto, ha hacernos un largo inventario de las razones por las cuales, según ellos, uno como lector latinoamericano tiene forzosamente que gustar de las mismas, claro que también los hay de los que nos dan una serie de explicaciones, algunas más tontas que otras, de por qué esas obras son forzosamente parte de la gran literatura y que si uno no las ve como tales es porque es un total ignorante. En lo personal no puedo decir si los del Boom son buenos o son malos escritores, pero es innegable esa falta de conexión entre sus libros y las nuevas generaciones, pienso que a lo mejor y tiene mucho que ver el que las mismas fueron hechas para una época muy especifica, lo que al momento de un cambio de condiciones las hizo anacrónicas; esto sucede más que nada con El Señor Presidente, pero igual debe suceder con alguien extraño que al leerlas, es especial Cien Años De Soledad, se imagine una Latinoamérica mágica y al venir y bajarse del avión lo primero que se topa es con una valla publicitaria de McDonald´s, como en cualquier lugar del mundo, sólo que tachonada por los graffitis de alguna pandilla local, que será sin duda de los pocos localismos que nos quedan; y es que esa Latinoamérica de ensueños simplemente ya no existe o más bien nunca existió, tan sólo quedó anclada a los ideales de una época en la cual, en teoría, el factor ideológico pesaba demasiado en el trabajo intelectual, y digo en teoría porque esto tiene también mucho de ecuación mercadológica, encaminada a vendernos la típica pose del escritor mesiánico y buena onda con el pueblo. Esa falta de conexión también ha existido respecto a las nuevas generaciones de escritores, ya en Roberto Bolaño era más que notoria, pero con la llegada de Alberto Fuguet y Edmundo Paz Soldán, que por cierto también tienen cara de intelectuales serios y aburridos, con libros como McOndo o Se Habla Español, terminó por hacerse obvia; creando un verdadero pandemónium entre los feligreses del culto en cuestión, quienes no comprenden que nosotros crecimos en un medio desliteraturisado por razones ideológicas, y en el cual los únicos iconos intelectuales eran Gene Simons y Dee Snider, con todo lo poco políticamente correcto que esto pueda ser o sonar, es una realidad, por lo que para cuando, por compromisos académicos, nos acercamos a estas obras, ya no había ningún punto de conexión con las mismas, pues éramos más ciudadanos de Gotham City que de cualquier pueblo del altiplano latinoamericano en el que las mariposas fluctuaran libremente.

Thursday, October 08, 2009

corrosivo, toxico y sin concesiones…

Ya los diarios lo venían anunciando desde hacía algunos días, a pesar de ello y una vez llegada la fecha, no dejaba de ser difícil creerlo, dos monstruos del Thrash Metal mundial reunidos por primera vez en esta ciudad; un día claro, ordinario y sin contratiempos; quienes llegaron en auto fueron acompañados por la estridencia del metal desde sus casas, quienes lo hicieron en el servicio colectivo, tuvieron sin lugar a dudas que dejar correr sobre sí las largas horas de la desesperación, teniendo como música de fondo el sonido insípido y repetitivo del reggeaton. Una avenida, amplia en relación a la mayoría de las de la ciudad, con una arboleda que dejaba poco espacio para ver cómo caía sobre los edificios el atardecer; en las aceras y sobre las raíces de los arboles dispersa una horda de rebeldes, entre los 15 y los 60 años, muchos con su colección de vinilos bajo el brazo, con la esperanza de un autógrafo, los cabellos sueltos, la vestimenta negra y botas; intentando escapar a la polución y a la uniformidad de la urbe; el metal incansable retumbaba en las bocinas de los autos, mientras las latas de cerveza Gallo se diluían lentamente.
Por mi parte me encontré, como en mucho tiempo no lo hacía, con toda la escena metalero-literaria local, escritores como Julio Manuel Girón, Javier Payeras, Pablo Gordillo, Byron Quiñones, Eddy Roma y Mario Castañeda, con quienes recordamos aquella época en que quincenalmente nos reuníamos en Guatemala Musical para escuchar a las bandas de metal locales y en la que quizá ni siquiera pensábamos en ser escritores, y menos en vernos ya con libros publicados como hoy día. Una vez dentro del salón, que mucho tiene de bodega industrial, los locales Falso Profeta tuvieron una presentación que inició de muy buena forma el fogeo; las luces se apagaron, todo quedó en un punto muerto, de pronto se dejaron escuchar los primeros estertores con las guitarras de Gary Holt y Lee Altus, se les sumaría inmediatamente Jack Gibson en el bajo y la batería, ignoro si fue Tom Hunting o Nicholas Howard Barker quien la tocó, en teoría es el segundo quien lo hace en vivo, finalmente hizo su aparición el vocalista Rob Dukes, inmediatamente una ola de celulares vio elevarse intentando perpetuar el instante.
Curiosamente, dada mi aversión por los cover´s, a esta banda la conocí por el tema Dirty Deeds Done Dirt Cheap, un tema original de AC/DC incluido en vivo en el álbum Lessons In Violence, publicado en el año ’92 y que sonó muchísimo en Revolución Rock; la presentación fue simplemente demoledora, con una presencia escénica impresionante, en la cual fue punto focal Rob Dukes, quien demostró poseer la capacidad de crear empatía inmediata con el publico, los músicos totalmente profesionales, poseedores de una velocidad trepidante, con lo que el mosh (slamdance) no decayó un instante, demostrando así que el Thrash Metal sigue siendo un sonido, sucio, violento y callejero; en mi opinión personal la mejor banda de la noche. Y nuevamente se hizo la oscuridad; oportunidad que muchos aprovechamos para salir a conversar y tomar un respiro; se escuchó, o creímos escuchar, un leve feedback y esa fue la alarma para entrar inmediatamente; en medio de las sombras unas pantallas laterales empezaron a reproducir el video Hordes Of Chaos de Kreator (que por cierto pareciera ser de Manowar), una presentación un tanto insípida que hizo que el publico fuera un poco más frío y distante, me fue imposible no pensar en cierto rockstarismo; prejuicio que deseché rotundamente al conocer una hora más tarde a Mille Petrozza.
Volvieron a mi mente las portadas de los discos Endless Pain y Pleasure to Kill, que escuché a inicios de los 90’s en Lp, mientras tanto en el fondo se escuchaba un solo de batería impresionante, pero ajeno al Thrash Metal; luego de esto regresaron al escenario siendo definitivamente otra banda, con un sonido y una presencia totalmente demoledores y salvajes, definitivamente el feeling era otro, Mille se conectó plenamente y el publico respondió de una manera igual de salvaje, creo que ahí nació la conexión real y fue su punto cúspide al salir con la bandera de Kreator, que nos recordó el Ep Flag Of Hate del año ‘86; pienso que una de las cosas que tiene Kreator, y la escuela alemana si se quiere, es que son demasiado profesionales, muchísima técnica, algo que en un genero que pretende ser contestatario y callejero le quita cierta mística, además su etapa gótica y experimental no pasaron impunemente, lo que no implica que sea malo, simplemente es distinto, yo diría que la presentación fue perfecta pero no uniforme, y eso marcó la diferencia.
Afuera la ciudad continuaba inmersa en las tinieblas de la noche, los perros callejeros asaltaban los volcanes de basura, mientras los vagabundos se hacían de las latas vacías para reciclarlas y aquel lugar era tan sólo un punto, perdido e impensable en la inmensidad de la urbe, una pequeña mancha en nuestras mentes que intentaremos nunca borrar, porque son esos momentos, esas horas de adrenalina, lo que hacen que un metalero continúe respirando y que se sienta tan orgulloso de ser lo que es.

Monday, August 31, 2009

los libros que vamos teniendo y reteniendo con el paso del tiempo

El viernes recién pasado me encaminé a la nueva, aunque pensándolo bien ya no tan nueva, ubicación de Sophos con la finalidad de comprar un libro de H.P. Lovecraft (1890 – 1937); desde hace un tiempo me he dado a la labor de reunir la colección completa en la edición de la editorial Alianza, unos libros de bolsillo que recopilan de manera digna y ordenada la obra dispersa de dicho autor, a la vez que son sumamente cómodos, tanto para la lectura como para ir de viaje; estos poseen unidad temática y a veces, como en Los Mitos de Cthulhu o los Viajes Al Otro Mundo, traen interesantes prólogos de Rafael Llopis o acompañados con textos de otros autores del circulo Lovecraft que se entrelazan con la tópico central.
Mi sorpresa fue grande cuando al salir, ya con mi objetivo entre una bolsa, me topé cerca de la puerta con que ya ha venido por estos lares el segundo tomo de las obras completas de H.P. Lovecraft en la edición de Valdemar; bueno y si ya tiene o va ha tener la colección de bolsillo para qué quiere otra, se preguntará sin duda alguien, pero cuando se es fan, se nota muy bien la diferencia entre lo uno y lo otro, esta es una edición muy bien cuidada, con tapa dura y separador de hojas, en una traducción de Juan Antonio Molina Foix, Francisco Torres Oliver y José María Nebreda, siendo para todo coleccionista de sumo interés el tener estos dos tomos en casa y re leer en otra versión esos abismales textos que a muchos, como en mi caso, nunca nos cansan de leer y re leer. H.P. Lovecraft fue sin duda de esos autores más bien extraños que impactan y uno busca conocer, pero que en cierta forma se escabullen; a inicios de los 90’s la música Metal underground se conseguía mediante el intercambio con fans de todo el mundo, por la vía del correo tradicional, así las bandas se daban a conocer en países tan lejanos como Noruega o Singapur, parte fundamental jugaban los fanzines, pequeñas revistas independientes que incluían entrevistas a bandas, reseñas de discos y de conciertos, algunas tenían su sección literaria en la cual generalmente nos topábamos con fragmentos de la obra de Lovecraft.
Aparte de esto muchas bandas basaban sus letras, conceptos y portadas en el mundo creado e imaginado por dicho autor y sus seguidores; situación que no era nueva, ya en el año 1967 se había conformado la banda de Rock Sicodélico H.P. Lovecraft, con dos discos en estudio y uno en vivo; pero en nuestra época tomó más fuerza hasta llegar a convertirse en una forma de pensamiento y de vida en torno a la cual se generó toda una cultura, que no dejaba de tener su influencia por parte de la sociedad de consumo, con una amplia gama de suvenires, pero de los libros nada. No fue sino hasta en el año ‘99 que finalmente encontré en la librería Luna Y Sol, donde por ese entonces trabajaba Simón Pedroza, El Horror De Dunwich, en un librito muy pequeño de la colección Alianza Cien, el mismo me dejó impactado, difería o más bien concretaba por primera vez toda aquella visión fragmentaria que del autor había tenido siempre, pasaron algunos años para que en Artemis Edinter encontrara El Caso De Charles Dexter Ward, en la ya citada colección de Alianza Editorial, y desde entonces no he parado de ir comprando cada vez que vienen nuevos títulos y en ellos irme perdiendo lentamente en abismos gelatinosos, terribles e innominados.

Banksy versus Bristol museum

Banksy deja las calles y llega al museo...
cansado de ocultarse tras las sombras de la ciudad o buscando refugio en tiempo de crisis...?

Friday, June 26, 2009

cuando un autor se convierte en eso que más odia

Sin lugar a dudas José Saramago, Premio Nobel 1,998, es para mí uno de los autores de referencia, por sus opiniones en muchos temas y por algunos de sus libros más imprescindibles como El Evangelio Según Jesucristo, Ensayo Sobre La Ceguera (mismo que el director Fernando Meirelles llevara al cine bajo el nombre Blindness) y La Caverna, imposible para mí olvidar aquella tarde en La Compañía De Jesús, en la Antigua Guatemala, donde dio una cátedra que muy pocos autores pueden dar hoy en día, el pensamiento de un autor que cuestiona y escarba hasta el último rincón de su entorno, que no siente temor a pensar y a exponer lo que piensa.
Uno puede estar de acuerdo o no con las ideas de una persona, pero en el momento en el que ésta las expone con una profundidad y una claridad tan irrefutable como lo hace él, creo que es de, si no compartir, al menos analizar, y es que Saramago se ha encargado de plantear una izquierda y un ateísmo pensantes, coherentes con una actualidad poco cálida hacia las ideas, y desde dicha trinchera ha hecho uno de los análisis más concretos de lo que es nuestro mundo hoy, con todas sus contradicciones y con todos esos intentos por manipular a la cultura a fin de hacerla un simple instrumento de dominación. Pero, y siempre existe un pero, desde hace ya un tiempo me cuestiono cómo un hombre que tiene tan claros los procesos mediante los cuales la sociedad es regida actualmente y a los cuales se opone en cada oportunidad que tiene de decirlo, no ha notado que es una parte importante del engranaje de la misma, resulta ser que el Sr. Saramago desde la oposición ha pasado a ser uno de los autores más rentables y con más presencia en el mercado, publicando una cantidad increíble de libros, una guía turística incluida, que no forzosamente son imprescindibles y que lo mantienen con increíble actualidad dentro del mercado editorial, justo como lo hacen todos esos productos prefabricados de los que tanto desdeña.

hay música que no nos explica, pero sin la cual difícilmente nos explicamos el mundo

Hoy es sin duda uno de esos pocos días en que uno puede asomarse a la ventana y constatar fehacientemente que la religión más grande del siglo XXI será el culto al pop, pero a la vez una oportunidad inigualable para intentar diseccionar la forma en que se ha creado por primera vez una cultura mundial y uniforme; la muerte de Michael Jackson a resonado en todos los diarios del mundo y no se habla de otra cosa en las calles, lo cual no es para menos, luego de tantas generaciones que aprendieron a bailar y a vestirse con él, pocos artistas aplicaron de forma tan efectiva la premisa: sé rebelde, consume…
El problema del consumismo y su cara más amable, el pop, es que exige diariamente una constancia que termina por ser deshumanizante, dejando al descubierto su miseria ante quienes se ven imposibilitados de consumir o, como en este caso, de dar nuevos productos para el consumo, condenándolos así a un ostracismo despótico y sórdido. Nadie como Michael Jackson supo representar, y a la vez sufrir, ambas caras de dicha cultura, alcanzando todo el esplendor que ésta puede dar y toda la falacia que a su vez la misma implica, quedando inscrito en la historia como el primer ser humano que cambió de color y el que rompió todos los records de ventas existentes, pero a la vez el mismo que cuando no supo cómo entretener a las masas, sufrió la soledad y el vacio que hay detrás de la fama.
Durante sus últimos años soportó la humillación de una sociedad que se alimenta del espectáculo y que, como en el circo romano, se deleita con la caída de la victima en las fauces de la bestia, una en la que los mismos que bailaron al ritmo de Thriller fueron los que compraron esos diarios amarillistas en los que públicamente se le enjuiciaba y escarnecía por los errores que esa misma cultura fomentó en un principio, hoy que ha muerto sus feligreses se agolpan a llorarle, cosa que no hicieron en vida cuando él más la necesitaba mientras moría lentamente victima de la soledad, mañana nada habrá pasado y, como en la canción de Queen, el show deberá continuar.

Friday, June 05, 2009

complicaciones de no contar con una canon pixma IP1000


a Julio Manuel Girón
Recientemente un amigo, a quien van dedicadas estas líneas, me comentó emocionado la lectura del libro Retrato De Balzac, escrito por Théophile Gautier y publicado no hace mucho por editorial Sexto Piso, pocas veces tiene uno la oportunidad de acercarse a la vida de un monstruo de las letras mediante las paginas escritas por otro monstruo del mismo nivel, cosa que me fue posible gracias a que posteriormente me lo prestó.
No todos los días alguien se impone como propósito escribir 137 novelas, pero si dicho propósito suena titánico, más lo es el haber logrado terminar 85, Honoré De Balzac, como muchos otros, acarició la idea de ser un filosofo, e inspirándose en la Divina Comedia de Dante, se decidió por hacer una obra que fuera un todo, que contuviese dentro de sí todo lo que le era contemporáneo, pues pensaba que era poco probable que una obra en la que el autor imaginaba un tiempo en el que no había vivido fuese exacta, haciendo un análisis de la sociedad humana basado en el método que los biólogos utilizaban para analizar a los animales, la idea no fue así de concreta en un inicio, ya que para cuando concibió ese concepto de unidad y la forma definitiva del mismo, había ya publicado obras como La Piel De Zapa o Louis Lambert, ambas con una cierta influencia del filosofo sueco Emmanuel Swedenborg, pero que posteriormente tomaron su propio espacio dentro de la que sería su obra única. Si bien toda obra de un autor nos transmite la esencia de su pensamiento, es en su vida cotidiana en la que realmente podemos ver la esencia de si mismo, y es esto lo que nos permite la obra de Théophile Gautier, un acercamiento al trabajo obsesivo de un hombre que nunca se sintió dueño de un estilo propio, volcándose entonces a una entrega total a su obra, aún a costa de su vida misma, con jornadas de escritura de 15 horas diarias, en las cuales era tan sólo el café lo que le impedía rendirse al peso del desvelo, y cómo un hombre que nunca pudo armar un verso, armó una de las obras más impresionantes e imprescindibles de la historia occidental. Poseía, como la mayoría de los escritores serios, una obsesión casi enfermiza por revisar una y otra vez sus textos, hasta, en una labor de alfarero, lograr en ellos el tamizado exacto, esto en nuestros días nos implica tan sólo un gasto desmedido de hojas y de toner, nada que sea del otro mundo, en su tiempo, por el contrario, le implicaba tener que mandar su texto escrito a la imprenta, que le enviaran galeras, y luego revisarlas una y otra vez, con las respectivas re impresiones, mismas que, según nos confía Gautier, eran de suma complejidad para los tipógrafos, por lo que los editores, avaros, como suelen ser en los países en los que sí se venden libros, optaron por pasarle la factura de todos los gastos en los que se incurría en esas revisiones, sacrificando así parte de sus menguados ingresos, sacrificio que el autor no desdeñó en aras de la perfección de su obra. Pocos libros nos hacen compenetrarnos realmente en la vida de un autor, este sin duda es uno de ellos, y que al ser realizado a su vez por un autor que sabe los secretos del trabajo, nos muestra el edificio, no como en una visita guiada, sino como una labor de ingeniería en la cual quedan a luz aún las líneas y engranajes más diminutos y principales de lo que fue el autor y la creación de obras como Séraphîta o La Misa Del Ateo, dejándonos el viaje por este entramado un sabor extraño, un sentimiento raro hacia esas obras y la constatación de que un hombre que fue capaz de, como él decía, hacerle la competencia al registro civil en la cantidad de personajes que ideo y a los que dio vida, era también humano, lastimosamente aún no se hacen realidad las palabras que Victor Hugo dijera en su funeral: A partir de ahora los ojos de los hombres se volverán a mirar los rostros, no de aquellos que han gobernado, sino de aquellos que han pensado.